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Supera el miedo a dar retroalimentación

¿Te asusta dar retroalimentación? ¡Te entiendo! 😅

Voy a ser completamente honesta contigo, al principio también me costaba muchísimo. Parecía que decirle a alguien que podía mejorar algo era como declarar una guerra, y no, no quiero tener enemigos en el trabajo. Pero luego me di cuenta de que dar retroalimentación de manera efectiva no solo hace que las cosas mejoren, sino que también te hace crecer como líder y contribuye a crear un ambiente de trabajo más honesto y de confianza.

Así que, ¡vamos a quitar ese miedo y a aprender cómo hacerlo bien! 💪

Primero lo primero: ¿Por qué es tan importante dar retroalimentación?

Dar retroalimentación no es solo “decirle a alguien lo que hizo mal”, no. Es una oportunidad de aprendizaje para ambas partes. Es como un regalo que le haces a otra persona (y a ti misma) para mejorar, crecer y llegar más lejos. Cuando se hace bien, empoderamos a otros para que sigan perfeccionándose, y eso genera equipos más fuertes, colaborativos y comprometidos.

Ahora, si te da pavor el momento en que tienes que darla, aquí te dejo unas metodologías y consejos que, te prometo, te harán sentir más segura y menos nerviosa.


1. Métodos para dar retroalimentación

A veces el miedo viene del “¿Y si no lo hago bien?”, y la respuesta es simple: solo necesitas una buena estructura. Aquí van tres metodologías que me han ayudado mucho.

🌟 Modelo SBI (Situación – Comportamiento – Impacto):
Este modelo es tan claro como un día sin nubes. Simplemente tienes que seguir tres pasos:

  • Situación: Describe el contexto de lo que ocurrió. No es necesario entrar en todos los detalles, pero sí ser precisa.
  • Comportamiento: Aquí hablas de lo que la persona hizo (sin generalizar ni hacer suposiciones). Solo hechos.
  • Impacto: Cuéntale cómo ese comportamiento afectó al equipo, proyecto o a ti misma. Sin dramatizar, solo hechos.

🌟 Modelo DESC (Describir – Expresar – Sugerir – Consecuencias):

  • Describir: Cuéntale lo que observaste de manera objetiva.
  • Expresar: Expresa cómo te hace sentir ese comportamiento.
  • Sugerir: Da una idea o solución.
  • Consecuencias: Habla de las consecuencias, tanto positivas como negativas.

🌟 El clásico “Sándwich”
Sí, este es el famoso sándwich que todos conocemos. ¿Por qué? Porque es la forma más sencilla de dar retroalimentación sin que se sienta tan “duro”:

  1. Empieza con algo positivo.
  2. Luego, el área de mejora (y sé clara y constructiva).
  3. Termina con algo positivo o con una sugerencia de cómo mejorar.

2. Consejos para quitarte el miedo

Sé que dar retroalimentación puede ser intimidante, pero con estos tips te sentirás más en control:

  1. Hazlo con empatía: Nadie quiere recibir feedback agresivo. Sé humana, ponte en el lugar de la otra persona y habla desde ahí. Usa frases como “Yo entiendo cómo eso puede ser difícil, pero…” o “Lo que me gustaría sugerir es…”.
  2. No se trata de atacar, sino de mejorar: La retroalimentación debe ser un espacio de crecimiento. No lo tomes como una crítica personal (y no la hagas personal). Estás hablando de un comportamiento o acción, no de la persona.
  3. Sé directa, pero con tacto: No dejes lugar a malentendidos. No es momento para rodeos, pero tampoco es un juicio. Sé clara y al punto, pero con respeto.
  4. No olvides lo positivo: A nadie le gusta solo escuchar lo que hace mal. Así que, resalta lo que hace bien esa persona. Eso genera confianza y, además, motiva a mejorar.
  5. Prepara el terreno: Si sabes que vas a dar retroalimentación, avísale antes a la persona. Esto reduce la ansiedad para ambas partes.

3. Pasos para empezar a dar retroalimentación

Paso 1: Prepara el momento
Escoge un lugar adecuado, donde puedan hablar sin interrupciones. Asegúrate de que ambas partes estén relajadas para que la conversación fluya.

Paso 2: Sé clara y objetiva
Usa las metodologías que te compartí antes para guiarte. Recuerda ser directa pero con empatía, y no te andes con rodeos.

Paso 3: Haz preguntas
No es solo hablar. Haz preguntas para asegurarte de que la otra persona está entendiendo lo que estás diciendo. Pregunta cosas como: “¿Cómo te gustaría que te apoyara en esto?”

Paso 4: Cierra con una propuesta o acción
Siempre es bueno que la persona se lleve algo concreto. Pregunta cómo pueden mejorar o qué pasos seguirán. Esto convierte la retroalimentación en algo práctico.


4. Buenas prácticas

  • Hazlo regularmente: No dejes que el feedback sea algo que solo se da una vez al año. Hazlo constantemente, tanto positivo como constructivo.
  • Fomenta la retroalimentación en ambas direcciones: Que no solo tú des feedback, sino que también recibas. Esto crea un ambiente de confianza.
  • Sigue un enfoque de crecimiento: Más que señalar errores, ayúdale a la otra persona a visualizar el camino hacia la mejora.

5. Errores comunes que debemos evitar

  1. No ser específica: Si dices “no estás haciendo bien tu trabajo”, es confuso. Sé concreta con ejemplos y situaciones.
  2. No escuchar: La retroalimentación es una conversación, no un monólogo. Asegúrate de escuchar las respuestas de la otra persona.
  3. No dar seguimiento: La retroalimentación no es solo un “ya lo dije”. Asegúrate de revisar cómo va la situación después del feedback y si es necesario hacer ajustes.
  4. Hacerlo en público: A nadie le gusta ser corregido frente a todos. Busca un espacio privado para hablar sobre temas delicados.

¡Ahora es tu turno!

Ya tienes la fórmula para dar retroalimentación de manera efectiva. ¡Que no te dé miedo! Empieza con pequeñas dosis y vas a ver cómo poco a poco te vas sintiendo más cómoda con la práctica.

Recuerda, dar retroalimentación es una herramienta de crecimiento, tanto para la persona que la recibe como para ti como líder. Cuanto más practiques, mejor lo harás, y tu equipo se va a fortalecer con cada conversación.

¡No dudes en dar el primer paso! Si necesitas más consejos o apoyo, ya sabes que aquí estoy para ayudarte. 💪🌟


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2 respuestas a “Supera el miedo a dar retroalimentación”

  1. […] Muchas veces, nos conformamos con hacer lo mejor que podemos sin buscar consejos o críticas constructivas. ¡El feedback es una herramienta poderosa para crecer y evolucionar! Supera el miedo a dar y recibir retroalimentación. […]

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  2. […] Reconoce los logros en público y retroalimenta en privado 🌟¿Te suena ese jefe que solo aparecía para regañar? Tú haz lo contrario: valida en público, corrige con cariño y claridad en privado. Y si quieres aprender a dar mejor retroalimentación, no olvides revisar este artículo para que superes el miedo a dar retroalimentación. […]

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