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A ver, hablemos claro y sin rodeos, como nos gusta.
Todas tenemos una amiga «súper productiva» en LinkedIn. Se levanta a las 5 am, hace journaling, medita, entrena, toma matcha, aprende chino… y tú apenas estás abriendo un ojo pensando: «yo salgo de la cama y ya me siento cansada».
¿Cuántas veces has leído esos artículos sobre «La rutina de la gente altamente exitosa» y has terminado sintiéndote fatal porque tú no te levantas a las 4:00 a.m. a meditar, correr un maratón y tomarte un jugo verde antes de revisar tus correos?
Yo he estado ahí. He visto a muchas mujeres brillantes (y yo misma, no me hago la santa) tratando de encajar en un molde de productividad que, honestamente, parece diseñado para robots, no para humanas. Y mucho menos para humanas que gestionan hogares, emociones y carreras al mismo tiempo.
Lo primero que tienes que saber es que ¡NO TE PASA NADA MALO!.
Te falta algo que casi nadie nos enseñó a construir: tu Manual de Operaciones Personal.
¿Por qué nos sentimos siempre «fuera de ritmo»?
No es tu imaginación. El mundo corporativo tradicional fue diseñado bajo estándares que ignoran nuestros ritmos biológicos y nuestras cargas sociales.
La realidad es que no eres un algoritmo estándar. Eres un sistema complejo, sofisticado y único. Y lo que le funciona al CEO de Silicon Valley probablemente a ti te causa una gastritis marca diablo.
Según el reporte Women in the Workplace de McKinsey & Company (2023), las mujeres en puestos de liderazgo experimentan tasas de burnout significativamente más altas que sus pares varones. ¿Por qué? Porque a menudo intentamos operar un «software» de alto rendimiento en un entorno que no está optimizado para nuestro «hardware».
Y la cosa no mejora en nuestra región. En América Latina, un informe reciente muestra que el 72% de las personas en México ha experimentado burnout en el último año, y las mujeres, sobre todo quienes tienen a su cargo la crianza de peques, son de los grupos más afectados (citado por Dalia Empower, 2025). Otro reporte sobre la región indica que 76% de la población en América Latina ha vivido burnout, y en México se estima que 8 de cada 10 mujeres lo padecen.
No estamos cansadas por ser débiles. Estamos cansadas porque el sistema nos exprime.
Además, biológicamente, no todas funcionamos igual. La cronobiología (la ciencia de nuestros relojes internos) nos dice que los ritmos circadianos varían enormemente de una persona a otra (Roenneberg et al., 2003). Los estudios sobre cronotipos muestran que alrededor de la mitad de la población es «intermedia» (no 100% mañanera ni 100% nocturna), un 25% tiende más a la tarde/noche y otro 24–25% a la mañana.
Pretender que todas rindamos al 100% a las 9:00 a.m. es, científicamente hablando, una ineficiencia brutal.
Entonces, si en ingeniería no operaríamos una máquina compleja sin leer su manual, ¿por qué insistimos en operarnos a nosotras mismas a ciegas?
¿Qué es un Manual de Operaciones Personal?
Piensa en cualquier aparato que compras: viene con su manual donde dice «Funciona mejor en estas condiciones», «No usar cerca de…», «Para reiniciar el sistema, haga esto».
Tú también necesitas eso.
El Manual de Operaciones Personal es un documento vivo donde registras cómo funcionas realmente, no cómo quisieras funcionar. Es tu guía para hackear tu propia productividad sin sacrificar tu salud mental.
Es un documento donde respondes, con brutal honestidad:
- ¿En qué horarios rindo mejor?
- ¿Qué actividades me drenan y cuáles me recargan?
- ¿Qué condiciones necesito para trabajar bien?
- ¿Cuáles son mis detonantes de estrés?
- ¿Qué necesito físicamente y emocionalmente para sostener mi nivel de desempeño?
No es un capricho. Es una respuesta a un contexto que nos exige demasiado.
Tu Manual de Operaciones Personal es una forma de dejar de operar en «modo sacrificio» y empezar a operar en «modo inteligente».
Deja ir a la «persona ideal productiva»
La narrativa tradicional dice que la persona productiva se levanta temprano, hace mil cosas al mismo tiempo, no se cansa, y siempre está motivada.
La ciencia dice otra cosa:
No todas estamos diseñadas para rendir igual a las 7 am. Las investigaciones recientes encuentran que dormir entre 7 y 9 horas se asocia con mejor rendimiento cognitivo, mientras que dormir muy poco o demasiado se relaciona con peor desempeño mental.
Diversos estudios muestran que el multitasking puede reducir la productividad hasta en 40%, aumentar errores y elevar el estrés. Hacer mil cosas a la vez no nos vuelve más productivas.
Traducido a lenguaje cotidiano: no eres floja, eres un sistema biológico con ciclos propios.
Tu Manual de Operaciones Personal sirve justo para honrar eso.
Liderar no es aguantar vara hasta romperse. Liderar es conocer tus recursos y gestionarlos con inteligencia.
Tu Misión: Crear tu propio Manual
Hoy vengo a proponerte algo diferente. Vamos a dejar de intentar «arreglarnos» como si estuviéramos rotas y vamos a empezar a entendernos.
Aquí te dejo los pasos para empezar tu borrador hoy mismo. ¡Saca lápiz y papel (o tu app de notas favorita)!
Paso 1: Bitácora de energía (mínimo 5 días) ⚡
Durante 5 a 7 días, vas a observar tus niveles de energía. No juzgues, sólo observa. Primero, vamos a observar cómo funcionas de verdad, no como «deberías».
¿Qué vas a hacer?
Anota 3–4 veces al día:
- Hora
- Nivel de energía (0–10)
- Qué estabas haciendo
- Cómo te sentías emocionalmente (tranquila, abrumada, motivada, irritada, etc.)
- Contexto (en casa / oficina / cowork, sola / acompañada, ruido / silencio, etc.)
Ejemplo:
- 8:30 – Energía 7 – Desayunando y revisando agenda – Me siento tranquila y enfocada – En casa, silencio
- 11:00 – Energía 9 – Preparando presentación – Me siento creativa – Cowork, audífonos
- 16:00 – Energía 3 – Respondiendo correos – Me siento abrumada – Oficina, mucho ruido
- 21:30 – Energía 5 – Scrolleando el cel – Me siento inquieta – En casa, cansada
¿Qué vas a buscar después?
Al final de la semana, responde:
- ¿Cuándo eres una genia? ¿A las 10 a.m. o a las 8 p.m.?
- ¿Cuándo se te apaga el cerebro? (Para mí es justo después de comer; ahí no me pidas que tome decisiones estratégicas porque te diré que sí a todo con tal de que mi cuerpo pueda usar su energía para hacer la digestión).
- ¿En qué horarios suele estar más alta mi energía?
- ¿Cuándo se desploma casi siempre?
- ¿Qué tipo de tareas se me dan mejor en cada rango (creativas, rutinarias, de foco profundo, de logística)?
Esto ya te da pistas para la sección de «Horarios en los que rindo mejor» de tu Manual.
Paso 2: Mapa de contextos que ayudan vs. boicotean 🗺️
Tu energía no es solo «interna». El contexto pesa un montón. Identifica qué entornos te ayudan y cuáles te drenan.
Haz una tabla (puede ser en libreta, Notion, Hoja de cálculo, lo que uses):
Columna 1: Contextos que me ayudan
Aquí anota las condiciones donde sientes que fluyes:
- Lugares: «en cafetería tranquila», «en mi escritorio con audífonos», «en casa cuando no hay nadie»
- Elementos físicos: iluminación, silla cómoda, agua cerca, temperatura
- Tipo de tarea: «escribo mejor en la mañana», «resuelvo temas administrativos después de comer»
- Gente: «trabajo increíble en sesiones de foco con X persona», «me inspiran las sesiones de brainstorming, pero máximo 90 minutos»
- Cargadores: ¿Música instrumental? ¿Tener una ventana cerca? ¿Bloques de tiempo sin interrupciones?
Columna 2: Contextos que me boicotean
Aquí se vale ser muy honesta:
- Drenadores: ¿Reuniones de más de una hora sin agenda? ¿El ruido de la oficina abierta? ¿Las notificaciones de Slack?
- «Responder WhatsApps mientras escribo»
- «Abrir el correo antes de planear el día»
- «Trabajar en lugares muy ruidosos»
- «Estar con gente que se queja todo el tiempo»
Tu Manual de Operaciones Personal debe dejar esto clarísimo: «No soy multitask por diseño. Si mi contexto me fuerza a multitaskear, mi rendimiento baja.»
Paso 3: Lista de cosas que necesitas para trabajar mejor 🛡️
Aquí es donde muchas de nosotras chocamos con la culpa: «¿Cómo que necesito silencio / pausas / no revisar mensajes a todas horas? ¡Se supone que debo poder con todo!».
No. Necesitar cosas para rendir no te hace débil, te hace consciente.
En ciencia sabemos que si cambias las variables, cambias el resultado. ¿Qué variables físicas y emocionales necesitas para que tu ecuación funcione?
Divide tu lista en cuatro bloques:
1. Necesidades físicas
- Horas mínimas de sueño para funcionar decentemente. Ejemplo: «Necesito dormir 7 horas»
- Comidas clave (por ejemplo, comer bien a medio día para no desplomarte en la tarde). Ejemplo: «Necesito comer lejos del escritorio»
- Movimiento: «si no camino aunque sea 10–15 minutos, me apago»
La evidencia indica que tanto la falta de sueño como el exceso están relacionados con peor desempeño cognitivo, mientras que dormir entre 7–9 horas se asocia con mejores resultados en pruebas de memoria y razonamiento.
2. Necesidades emocionales
- ¿Qué necesito para sentirme segura?
- ¿Qué cosas me disparan ansiedad? (por ejemplo: mensajes a deshoras, urgencias constantes, cambios sin aviso)
- ¿Qué prácticas me ayudan a volver al centro? (respiraciones, micro-pausas, journaling rápido)
- Ejemplo: «Necesito 5 minutos de chisme/café con una amiga para desestresarme»
Aquí entra también algo importante: la presión por ser «supermujer» en la región. Sabemos que mujeres, personas neurodivergentes y quienes pertenecen a la comunidad LGBTQ+ presentan niveles especialmente altos de burnout, según el informe Burnout Laboral 2025 en Chile, Colombia, México y Perú (Dalia Empower, 2025).
No necesitamos más culpa. Necesitamos más acuerdos con nosotras mismas.
3. Necesidades relacionales
- ¿Qué tipo de feedback necesito de mi jefatura / equipo?
- ¿Qué límites necesito poner para no cargar con la «carga mental» de todo el mundo?
- ¿Con quién puedo pedir ayuda cuando me empiezo a saturar?
4. Necesidades de estructura y herramientas
- ¿Qué herramientas hacen mi trabajo mucho más fácil? (gestores de tareas, plantillas, automatizaciones)
- ¿Qué reglas quiero ponerle a mi calendario? (bloques de foco, horarios sin reuniones, tiempo para pensar)
- ¿Qué tareas debo dejar de hacer yo y empezar a delegar o automatizar?
Paso 4: Introduce pausas como parte del sistema, no como premio
Muchas de nosotras solo descansamos «cuando ya no podemos más». El problema es que para cuando llegamos ahí, ya estamos en modo incendio.
La investigación sobre micro-breaks (pausas muy cortas durante la jornada) muestra que estas pausas aumentan el vigor, reducen la fatiga, y pueden mejorar el rendimiento en tareas menos cognitivamente demandantes. Otros recursos universitarios señalan que tomar descansos intencionales de 5 a 60 minutos ayuda a recuperar energía, concentración y productividad, siempre que la pausa sea realmente reparadora (no solo scrollear redes).
Traducción práctica para tu Manual:
- Cada X minutos u horas, voy a pausar
- Mis pausas preferidas: caminar 5–10 minutos, estirarme, preparar té, respirar profundo, mirar por la ventana, moverte un poco
- Lo que NO cuenta como pausa: perderme en redes sociales que me dejan más cansada o comparándome con otras.
📝 Plantilla: Tu Primer Borrador del MOP
Copia y pega esto. Llénalo con honestidad brutal (aquí nadie te va a juzgar).
MANUAL DE OPERACIONES DE: [TU NOMBRE]
1. Mis Horarios de Oro (Zona de Genialidad):
- Mis mejores horas para trabajo profundo y estratégico son: [Ej. de 9:00 a 11:30 am]
- Mis horas para tareas mecánicas (contestar correos, ordenar archivos) son: [Ej. de 3:00 a 5:00 pm]
2. Mis Banderas Rojas (Señales de que voy a colapsar):
- Cuando estoy estresada, yo empiezo a: [Ej. comer azúcar compulsivamente, aislarme, responder mal, procrastinar]
- Si notas esto, por favor: [Ej. recuérdame respirar, no me des más trabajo, invítame un té]
3. Instrucciones de Carga y Mantenimiento:
- Para recargar baterías rápidamente necesito: [Ej. caminar 10 minutos al sol, escuchar mi playlist favorita]
- Condiciones ambientales ideales: [Ej. audífonos con cancelación de ruido, escritorio despejado]
4. Bugs Conocidos (Mis detonantes de estrés):
- Me paralizo o me irrito cuando: [Ej. me microgestionan, me cambian las prioridades sin aviso, tengo reuniones sin propósito claro]
5. Mis Pausas No Negociables:
- Frecuencia y tipo de pausas que necesito: [Ej. cada 90 minutos me levanto 5 minutos, camino o estiro]
El Resultado
Cuando tienes tu manual, dejas de pelear contra tu naturaleza. Empiezas a agendar tus tareas más difíciles en tus horas de mayor energía y dejas lo administrativo para cuando tu cerebro está en «ahorro de energía».
Tu Manual de Operaciones Personal debe dejar clarísimo: «No soy multitask por diseño. Si mi contexto me fuerza a multitaskear, mi rendimiento baja.»
No necesitamos más culpa. Necesitamos más acuerdos con nosotras mismas.
¿Te animas a escribir tu borrador?
Si lo haces, te prometo que dejarás de sentirte culpable por no ser una máquina y empezarás a disfrutar de ser una mujer brillante, estratégica y, sobre todo, humana.
Liderar no es aguantar vara hasta romperse. Liderar es conocer tus recursos y gestionarlos con inteligencia.
Referencias
Dalia Empower. (2025). Burnout Laboral 2025. https://www.daliaempower.com
McKinsey & Company. (2023). Women in the Workplace 2023. https://www.mckinsey.com/featured-insights/diversity-and-inclusion/women-in-the-workplace

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