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¿Te pasa que trabajas un montón, te acuestas cansadísima… y aun así sientes que “no avanzas”?
Muchas veces no es falta de capacidad. Es falta de claridad (y de un par de numeritos bien escogidos).
Y antes de que huela a “corporativo tóxico” (🤢), dejemos algo claro: medir no es castigarte. Medir es darte evidencia para tomar decisiones más justas contigo y con tu energía.
Además, seamos realistas: en LATAM muchísimas mujeres cargan con una doble (o triple) jornada. A nivel global, las mujeres hacen 2.5 veces más trabajo de cuidados no remunerado que los hombres. Eso no es “mala organización”, es un sistema que reparte el tiempo a lo bestia. (UN Women, 2025). Así que si vamos a planear metas, tiene que ser con un enfoque inteligente y compasivo.
La idea de este artículo es simple: que hoy salgas con 3–5 objetivos claros para tu año/semestre y 1–2 indicadores por objetivo, para que dejes de sentir que “no avanzas” solo porque el resultado grande todavía no se ve.
Primero lo primero: ¿qué es OKR y qué es KPI?
Piensa en esto como un viaje en carretera:
- OKR = el destino y cómo sabrás que llegaste
- KPI = los indicadores del tablero (gasolina, temperatura, velocidad) que te dicen si vas bien o si hay que ajustar.
OKR (Objectives and Key Results)
OKR es un sistema de metas que se responde con dos preguntas:
- ¿A dónde quiero llegar? → Objetivo
- ¿Cómo voy a medir que llegué? → Resultados clave (Key Results)
Google lo resume así: el objetivo es ambicioso, y los resultados clave son medibles (con número) y fáciles de evaluar. (Google re:Work, s. f.).
KPI (Key Performance Indicator)
Un KPI es un indicador clave que mide el progreso hacia una meta (o el desempeño de algo importante). (Cambridge Dictionary, s. f.).
Para que no nos hagamos bolas:
Un KPI puede vivir dentro de un OKR, pero no todo KPI es un OKR.
- OKR = meta con estructura (qué + cómo lo mido)
- KPI = indicador suelto que me importa vigilar
Por qué esto funciona (y no es “solo motivación”)
La investigación en psicología organizacional lleva décadas mostrando que metas específicas y retadoras tienden a mejorar el desempeño más que el clásico “haz tu mejor esfuerzo”. En una revisión, reportan tamaños de efecto moderados a altos. (Locke & Latham, 2002).
Y hay otro ingrediente que casi nadie hace (porque no nos enseñaron): monitorear el progreso. Una revisión encontró que dar seguimiento al avance se asocia con más probabilidad de lograr metas, especialmente cuando el progreso se registra o se comparte. (American Psychological Association, 2015; Harkin et al., 2016).
Traducción a “vida real”:
No necesitas más fuerza de voluntad. Necesitas un sistema de micro-evidencias que te diga: sí te estás moviendo, aunque el resultado final todavía no llegue.
El método anti-drama: 3–5 objetivos + 1–2 indicadores por objetivo
Paso 1) Elige tus 3–5 objetivos (tu “temporada”)
Un objetivo no es una lista de pendientes. Es una frase que te prende tantito el pecho y te da dirección.
Plantilla de Objetivo (O):
“En [periodo], quiero lograr [cambio significativo] para [beneficio].”
Ejemplos:
- “En el primer semestre, quiero consolidarme como referente en mi área para ser candidata real a un ascenso.”
- “Este año, quiero tener finanzas más estables para bajar mi ansiedad y tener margen de decisión.”
- “En 12 semanas, quiero recuperar energía y fuerza para sentirme bien en mi cuerpo.”
Paso 2) Pon 1–2 Resultados Clave (KR) por objetivo
Aquí está el truco: menos es más.
Los KR son evidencia de llegada. Si el objetivo es “destino”, el KR es “foto en el letrero de ‘Bienvenida’”.
Plantilla de KR:
“Aumentar / completar / lograr X de Y para fecha Z.”
“Llegar a [número] medible.”
Ejemplos:
- Completar 3 proyectos de alto impacto liderados por mí de 3 asignados para el 30 de junio.
- Aumentar mi fondo de emergencia de 1 mes a 3 meses de gastos fijos para el 31 de diciembre.
- Llegar a 7 horas de sueño de calidad promedio por noche durante el último mes del reto.
Paso 3) Define 1 KPI sencillo (opcional, pero poderoso)
El KPI es el “signo vital” que revisas semanalmente para ajustar sin obsesionarte.
Plantilla KPI:
- “Cada semana voy a revisar [indicador] para saber si mi ritmo va bien.”
Ejemplos aterrizados (ascenso, formación, salud, dinero)
1) Objetivo: crecimiento profesional / ascenso
O: En este semestre, quiero estar lista para promoción (o cambio de rol) sin quemarme.
KR1: Liderar o co-liderar 1 proyecto visible con impacto medible (ej. reducir tiempos, aumentar calidad, ahorrar costo, mejorar experiencia).
KR2: Tener 2 conversaciones de patrocinio (con liderazgo o personas clave) y documentar acuerdos/expectativas.
KPI semanal: # de horas protegidas para trabajo estratégico (ej. 2–4 hrs/semana) o # de avances visibles comunicados (ej. 1 update semanal).
TIP:
Si haces trabajo invisible (organizar, contener, “sacar la chamba”), tu KPI puede ser visibilidad: cuántas veces dejaste rastro de tu aporte.
2) Objetivo: formación
O: En 16 semanas, quiero subir mi nivel técnico para abrir oportunidades.
KR1: Completar X módulos (o X horas) de una certificación.
KR2: Publicar 1 proyecto demostrable (portafolio, repo, caso, post técnico).
KPI semanal: # de sesiones de estudio (ej. 3 sesiones de 45 min).
3) Objetivo: salud / energía
O: En 12 semanas, quiero sentirme con más energía y fuerza.
KR1: Lograr X entrenamientos/semana durante Y semanas.
KR2: Alcanzar X horas promedio de sueño (realista) por semana.
KPI semanal: nivel de energía percibida (0–10) + una nota de 1 línea (“¿qué me drenó/qué me cargó?”).
4) Objetivo: dinero
O: En 6 meses, quiero recuperar control financiero.
KR1: Ahorrar X para fondo de emergencia.
KR2: Reducir deuda en X% o pagar X mensual fijo.
KPI semanal: gasto variable semanal vs. límite (sin culpa, solo datos).
Plantilla lista para copiar y pegar (tu mini tablero)
OKR #1
Objetivo (O):
Resultados clave (KR):
KR1:
KR2:
KPI semanal (1):
Repite para tus 3–5 objetivos.
Si quieres una regla sencilla para que no se te salga de las manos:
- 3 objetivos si tu vida está intensa (trabajo + casa + mundo).
- 5 objetivos si estás en etapa de expansión y tienes margen.
Cómo revisarlo sin obsesionarte (10 minutos, una vez por semana)
La evidencia sugiere que monitorear progreso ayuda, y más si lo registras o lo compartes. (Harkin et al., 2016; American Psychological Association, 2015).
Ritual de 10 minutos (viernes o domingo):
- ¿Qué se movió esta semana? (sí, aunque sea 1%)
- ¿Qué estorbó? (sin juicio, con curiosidad)
- ¿Cuál es el siguiente paso mínimo? (uno, chiquito)
- ¿Qué voy a dejar de hacer para proteger esto?
Y un tip que me encanta para bajarle al perfeccionismo: Google sugiere que el “sweet spot” de OKRs ambiciosos puede verse como 60–70% de logro; no todo tiene que ser 100% para haber sido valioso. (Google re:Work, s. f.).
Esto no es productividad. Es libertad.
Cuando eliges 3–5 objetivos y 1–2 indicadores por objetivo, te pasa algo bien poderoso: dejas de evaluar tu vida por “me siento atrasada” y empiezas a verla con evidencia.
Y en un mundo donde muchas mujeres cargan con más horas de cuidados no remunerados (UN Women, 2025), tener claridad no es “ambición vacía”. Es una forma de proteger tu energía y decidir mejor.
Mini reto para hoy (en serio, hoy)
Escribe 3 objetivos para tu semestre y ponles 1 KR y 1 KPI a cada uno.
Si te late, compárteme en comentarios un objetivo (solo uno) y te ayudo a convertirlo en OKR medible y amable contigo. 💛
Referencias
American Psychological Association. (2015, October 28). Frequently monitoring progress toward goals increases chance of success [Press release].
Cambridge University Press. (s. f.). KPI (definición en Cambridge Dictionary). Recuperado el 29 de diciembre de 2025.
Google re:Work. (s. f.). Set goals with OKRs. Recuperado el 29 de diciembre de 2025.
Matthews, G. (s. f.). Goals research summary [PDF]. Dominican University of California.
UN Women. (2025, October 23). FAQs: What is unpaid care work and how does it power the economy?

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