Imagen de stockking en Freepik
¿Tienes una idea rondándote la cabeza y no sabes si lanzarte o no?
Y no, no necesitas una app, ni un logo, ni un préstamo. Lo que necesitas es validarla. O sea, comprobar que hay gente allá afuera que realmente quiere (y pagaría por) lo que estás pensando ofrecer.
No hace falta que te endeudes o que armes una hoja de cálculo que te dé ansiedad.
Hoy te comparto cómo validar tu idea sin quemar tu quincena ni perder el entusiasmo. Porque sí se puede. Y porque nosotras también podemos construir negocios exitosos con cabeza, corazón y estrategia.
🎯 Paso 1: ¿Qué problema resuelves?
Primero lo primero: ¿qué dolor estás resolviendo?
Y ojo, que no me refiero a dolores existenciales, sino a cosas concretas como:
- “Hay muchas mujeres que quieren emprender, pero no saben cómo ponerle precio a su trabajo.”
- “Personas que viven solas y no tienen tiempo de cocinar ni quieren pedir comida chatarra.”
Mientras más específico el problema, mejor. Si tu idea resuelve “algo para todo el mundo”, vas directo al cementerio de ideas que nunca despegan.
🛠️ Herramienta: El mapa de empatía
Puedes hacer un mapa de empatía para imaginar a tu clienta ideal:
¿Qué piensa? ¿Qué siente? ¿Qué ve? ¿Qué escucha? ¿Qué le duele? ¿Qué le entusiasma?
📞 Paso 2: Habla con personas reales (sí, aunque te dé pena)
Esto no se valida desde el escritorio. Hay que salir a la calle (o al Zoom).
🎯 Haz entrevistas 1:1 con al menos 10 personas que podrían tener ese problema que tú identificaste.
🚫 No les digas: «¿Te gustaría comprar esto?»
✅ Pregúntales:
- ¿Cómo han resuelto este problema hasta ahora?
- ¿Qué les frustra?
- ¿Cuánto han gastado en intentarlo?
- ¿Qué les gustaría que existiera?
El chiste es ver si ese dolor existe de verdad, si lo han intentado resolver y si lo suficientemente fuerte como para que paguen por una solución.
Una chica quería hacer ropa posoperatoria para perritos. Habló con 15 personas que tenían perritos operados y descubrió que la mayoría odiaba el collar isabelino, buscaban alternativas, pero no sabían dónde comprarlas. Validación: check.
💸 Paso 3: Prueba antes de lanzar (sin necesidad de un MVP carísimo)
Aquí es donde la mayoría se frena pensando: “Pero no tengo la app/tienda/plataforma lista…”
Te tengo noticias: puedes probar tu idea sin tener nada desarrollado.
Ideas para hacer un test barato:
- 📝 Una landing page (con algo tipo Carrd.co o Canva Web) que explique tu idea y tenga un botón de “quiero esto”.
- 📩 Una lista de espera con formulario de interés.
- 📦 Una preventa sencilla a través de WhatsApp o correo.
- 🎥 Un video demo de lo que harías (aunque sea solo un prototipo feo, ¡no importa!).
¿La clave? Medir la acción. No me interesa cuánta gente te dice “¡qué padre tu idea!”. Me interesa cuánta gente deja su mail, su dinero o su tiempo.
Conocí a una mujer que quería dar talleres de autocuidado para mamás primerizas. Antes de rentar un espacio o hacer una súper campaña, lanzó una encuesta con 3 opciones de horario + una landing page con preventa. Vendió 11 lugares. Validado y sin gastar un peso en renta.
💬 Bonus: Escucha activamente y ajusta
Esto no es para que confirmes lo que tú ya creías. Es para aprender. Si la gente te dice:
- “No lo necesito”,
- “Ya lo tengo resuelto”,
- “No lo pagaría”…
🎯 ¡No huyas! Pregunta más. Escarba. Tal vez hay otra versión de tu idea que sí prende motores.
En resumen
Validar es atreverte a salir de tu cabeza y entrar en la realidad de tu clienta ideal.
Es preguntar, escuchar, ajustar… sin enamorarte de tu idea, sino del problema que quieres resolver.
💡 Porque sí, puedes tener un negocio rentable, transformador y con sentido. Pero todo empieza con la validación.
Y no necesitas miles de pesos, necesitas valentía, estrategia y conexión.
¿Tienes una idea y no sabes cómo empezar a validarla? Escríbeme o deja un comentario. Me encantaría ayudarte a dar ese primer paso sin que tengas que hipotecar tu paz mental. 🙌

Deja un comentario