Si estás leyendo esto, es porque alguna vez te has encontrado pensando: “¿cómo hago para que mi proyecto o idea realmente se escuche? ¿Cómo hago para que las personas realmente se interesen y tomen acción?” Pues bien, el secreto está en un buen pitch.
Y sí, aunque suene intimidante, hacer un pitch que conquiste corazones y mentes es totalmente alcanzable. Con algunos pasos sencillos, puedes presentar tu idea de manera que no solo capte la atención, sino que inspire a los demás a unirse a tu causa o apoyarte en tu emprendimiento.
Así que, ¿preparada para brillar? ¡Aquí vamos!
Paso 1: Sé clara y concisa. Menos es más.
Cuando se trata de hacer un pitch, la clave está en la simplicidad. ¿A qué me refiero? A que, por más increíble que sea tu proyecto, nadie tiene el tiempo ni la paciencia para que te pongas a contar tu vida entera. ¡Hazlo corto, pero impactante!
¿Cómo hacerlo?
Párate frente a tu espejo (o graba un video) y di en 30 segundos qué haces, por qué lo haces y qué te hace única. Si no puedes explicarlo en menos de un minuto, es hora de simplificar las cosas. Este paso es clave, porque si no sabes explicar claramente lo que haces, ¿cómo vas a esperar que otros lo entiendan?
Paso 2: Conoce a tu audiencia. ¿A quién le hablas?
El pitch que hagas a una inversionista no será el mismo que el que le harías a una amiga que te pregunta sobre tu proyecto en una cafetería. Y eso está bien, porque no todas las personas necesitan la misma información.
¿Cómo hacerlo?
Haz una lista de las personas a las que te diriges. Si estás buscando inversionistas, por ejemplo, tienes que hablarles sobre el potencial de tu negocio, cómo va a generar dinero, y por qué deberían apostar por ti. Si le hablas a una persona que es tu posible cliente, cuéntale cómo tu producto o servicio va a cambiarle la vida. Cada tipo de audiencia tiene expectativas diferentes, y tienes que saber qué destacarles.
Paso 3: Cuéntales tu historia. No se trata solo de datos.
Lo que hace tu pitch realmente memorable no son los números ni las características técnicas (aunque esas son importantes, claro), sino tu historia. Las personas no compran productos, compran historias. Y si logras conectar emocionalmente, te habrás ganado medio camino.
¿Cómo hacerlo?
Habla de tu motivación. ¿Qué te inspiró a empezar este proyecto? ¿Cómo se relaciona tu historia con lo que estás ofreciendo? Te aseguro que tu experiencia, ya sea personal o profesional, puede ser la chispa que encienda el interés de tu audiencia. Hazlo auténtico y sincero. ¡La gente se conecta con personas reales, no con guiones impersonales!
Paso 4: Habla de los beneficios, no de las características
Este es un error común: nos emocionamos tanto con las características de nuestro proyecto que olvidamos lo más importante: ¿qué problema resuelve y cómo mejora la vida de las personas?
¿Cómo hacerlo?
En lugar de enfocarte en las especificaciones técnicas o en lo que tu producto o servicio puede hacer, pon énfasis en los beneficios que ofrece. ¿Qué cambia para tu cliente o usuario? ¿Cómo les facilita la vida? Piensa en términos de resultados, no de características.
Paso 5: Termina con una llamada a la acción clara
No dejes que tu pitch termine en el aire. Si quieres que tu audiencia actúe, debes decirles exactamente qué hacer a continuación. Y no, “déjame saber si te interesa” no cuenta como llamada a la acción. Tienes que ser clara y directa.
¿Cómo hacerlo?
Si buscas inversionistas, pídeles una reunión. Si buscas clientes, invítales a probar tu producto o servicio. Sé clara en lo que necesitas de ellos y facilita el paso siguiente. Por ejemplo: “Agendemos una llamada para contarles más sobre el proyecto” o “Haz clic aquí para recibir más información”.
Errores comunes que debes evitar
- Hablar demasiado rápido:
Cuando estamos nerviosas, tendemos a hablar muy rápido. Y ¡créeme! a mi me pasa mucho. Pero, si lo haces, corres el riesgo de perder la atención de tu audiencia. Tómate tu tiempo y habla con calma, dejando espacio para que tu mensaje cale en quienes te escuchan. - No tener un enfoque claro:
A veces intentamos meter toda la información que sabemos sobre nuestro proyecto en un solo pitch. ¡Error! Un buen pitch tiene un enfoque claro: qué haces, por qué lo haces, y cómo puede beneficiar a tu audiencia. - Olvidar que menos es más:
Si tu pitch dura más de 2 minutos, ¡probablemente estés perdiendo a tu audiencia! Un pitch debe ser corto, directo y al punto. Si puedes decir todo lo esencial en 30-60 segundos, ¡perfecto! - No practicar lo suficiente:
Un pitch no es algo que se debe improvisar. Es importante practicarlo varias veces para que suene natural y no forzado. Practica frente al espejo, graba un video, o cuéntaselo a una amiga. ¡Mientras más lo hagas, más confianza tendrás!
Consejos finales para un pitch ganador:
- Sé tú misma. Las personas se sienten atraídas por la autenticidad.
- Mantén la calma, pero demuestra entusiasmo. ¡No te olvides de mostrar lo que te apasiona!
- No te preocupes por ser perfecta. Un pitch es solo el primer paso para generar interés, y siempre puedes perfeccionarlo con el tiempo.
¡Y listo! Ya tienes todo lo que necesitas para crear un pitch que conquiste corazones y mentes. Recuerda que lo más importante es que confíes en tu idea y en tu capacidad para comunicarla. Si tú crees en tu proyecto, otros también lo harán. ¡Así que a practicar, a ajustar y a mostrarle al mundo lo que tienes para ofrecer! 🚀

Deja un comentario