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Cómo crear una propuesta de valor irresistible en 5 pasos

Si estás emprendiendo o en tu camino a esa dirección, sabes que tener una propuesta de valor sólida es vital para que tu negocio o proyecto logre destacarse. 

Pero, ¿te has preguntado alguna vez cómo empezar a crearla? Si te ha dado un poco de miedo, déjame decirte que es normal. 

Y aunque el camino no siempre es recto, es completamente posible que puedas crear una propuesta de valor que sea irresistible.

Hoy te voy a hablar de una metodología fantástica para construir tu propuesta de valor: Value Proposition Design de Alex Osterwalder. Te voy a guiar paso a paso, te hablaré de los errores comunes y cómo evitarlos, te daré consejos para que dejes el miedo a un lado, y claro, algunos tips para hacerlo de forma fácil y sin morir en el intento.

Paso 1: Entiende a tu cliente

¿Sabías que uno de los errores más comunes es no conocer realmente a tus clientes? ¡Sí! Y es fatal porque, si no sabes qué les preocupa, qué les gusta o qué necesitan, ¿cómo vas a diseñar una propuesta que los atraiga?

Lo que puedes hacer: Investiga a fondo. Habla con tus clientes actuales, haz encuestas, investiga en redes sociales, mira las quejas y comentarios que hacen en los productos que compiten con los tuyos. Hazlo personal. Necesitas entender qué los mantiene despiertos por la noche.

Consejo: Si crees que ya sabes todo sobre tu cliente, ¡piénsalo otra vez! Siempre hay algo más que descubrir. Haz que tus suposiciones sean desafiadas constantemente.

Paso 2: Define el problema que vas a resolver

Aquí es donde mucha gente se complica. Algunos se enfocan tanto en la solución que olvidan lo más importante: el PROBLEMA. Si no entiendes el problema a fondo, tu solución no va a tener impacto.

Lo que puedes hacer: Piensa en cómo tu producto o servicio resuelve una necesidad específica o mejora una situación. Descríbelo de manera sencilla y clara. Pregúntate: ¿qué es lo peor que le podría pasar a tu cliente si no resuelve este problema? ¡Es un ejercicio poderoso!

Error común: La gente tiende a enfocarse en las características del producto en lugar de cómo estas características resuelven un problema real. Recuerda: tu cliente no compra lo que haces, compra cómo lo haces sentir.

Paso 3: Propuesta de valor clara y concreta

Este es el corazón del proceso: aquí es donde le explicas a tu cliente por qué tu solución es la mejor para él o ella. No es un discurso de ventas. Se trata de mostrar cómo tu propuesta de valor se alinea con sus necesidades.

Lo que puedes hacer: Escribe en una frase clara y directa por qué tu propuesta es la mejor opción. ¿Cómo lo haces diferente y mejor que los demás? Recuerda, menos es más. Un buen ejercicio es escribir la propuesta en menos de 100 palabras.

Tip: Si te cuesta resumir, es porque probablemente no tienes claro el problema o no has encontrado una propuesta única. ¡No te preocupes! Sigue investigando y probando.

Paso 4: Diseña tu mapa de valor

Aquí es donde la magia de Value Proposition Design se pone más divertida. El mapa de valor te permite visualizar cómo tu propuesta de valor se alinea con las expectativas, deseos y temores de tu cliente.

Lo que puedes hacer: Usa una herramienta como el Canvas de propuesta de valor para llenar los tres bloques: Productos y servicios, Alivios (los beneficios de tu solución) y Creadores de valor (cómo tu solución los hace sentirse mejor). ¡Es como un mapa del tesoro, pero para tu cliente!

Error común: No dedicarle tiempo a la validación del mapa. Es muy fácil caer en la tentación de hacerlo todo de manera teórica, pero es crucial probarlo con tus clientes y recibir feedback. ¡Hazlo! Valida tus suposiciones.

Paso 5: Refina y ajusta según la retroalimentación

La propuesta de valor es algo vivo, no estática. El feedback de tus clientes es oro. Nunca te quedes con lo primero que crees, siempre ajusta y mejora.

Lo que puedes hacer: Haz pruebas, pídele a tus clientes que te den opiniones, ajusta según sus reacciones. Y aquí va un consejo de oro: no tomes el feedback personal. Son solo datos que te ayudarán a mejorar.

Tips para quitarte el miedo y empezar

  1. No tienes que tenerlo perfecto desde el inicio. La clave está en empezar. No te paralices. Haz una versión básica y ve ajustándola conforme avanzas.
  2. Usa el lenguaje de tus clientes. No te pongas técnica ni te compliques. Sé clara, usa palabras sencillas y comprensibles. Si tu abuela lo entiende, es que vas por buen camino.
  3. Confía en ti. Tienes el conocimiento y las herramientas para hacerlo. Si yo pude llegar hasta donde estoy, tú también puedes. ¡Es todo cuestión de empezar!
  4. Piensa en los beneficios, no en las características. El cliente quiere saber cómo se va a beneficiar, no solo qué haces. ¡Hazlo atractivo!

Resumen: Los pasos para empezar con tu propuesta de valor

  1. Conoce a tu cliente. Haz tu tarea y comprende profundamente a quién te diriges.
  2. Define el problema. Identifica las necesidades reales, no lo que tú crees que necesitan.
  3. Crea una propuesta clara. No te compliques, di de forma sencilla cómo resuelves el problema.
  4. Diseña tu mapa de valor. Visualiza cómo tu solución mejora la vida de tu cliente.
  5. Ajusta según el feedback. La propuesta de valor evoluciona con la experiencia de tus clientes.

Recuerda, no estás sola en este camino. Cada paso te acerca a tener una propuesta de valor que haga que tu cliente diga: “¡Eso es exactamente lo que necesito!” Así que, ¿qué esperas? ¡Manos a la obra, mujer increíble!

Imagen de Tumisu en Pixabay


10 días para crear tu propuesta de valor

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